Desarrollo de la Inteligencia EmocionalDirector del Colegio Británico de Bollullos Arquitecto y empresario, hace un año puso en marcha el Colegio Británico de Bollullos, que ofrece un sistema educativo preocupado por la inteligencia emocional y social de los alumnos/as.
Ignacio Gutiérrez.
Es arquitecto y empresario. Su relación con el ámbito escolar viene de su familia, propietaria del Grupo Educación, que gestiona el Colegio Británico de Madrid. "Intentamos estimular la inteligencia de los niños desde edades muy tempranas, potenciando su psicomotricidad y sus habilidades sociales". El colegio abrió sus puertas hace un año ofreciendo un sistema de enseñanza que, siguiendo la metodología Domang, "tiene en cuenta la inteligencia emocional y social del niño, algo que la escuela española olvida". Autocontrol, empatía, toma de decisiones o habilidades interpersonales, son sus objetivos educativos del mismo modo que las matemáticas, la historia o la literatura. El colegio divide las clases en niveles, "para controlar que todos los niños avanzan al mismo tiempo". Pero lo más importante para Aycart es que se les enseña a los niños a razonar, para que no pierdan el control, "si por ejemplo dos alumnos se pelean, hablamos con ellos para que comprendan su comportamiento". Aunque nació en Sevilla, actualmente vive en La Juliana, en Bollullos de la Mitación, con su mujer y sus tres hijos. Paralelamente a su labor como impulsor del Colegio Británico, también dirige una empresa de suministro de materiales para la construcción. Con esta empresa ha patentado un complejo sistema de aligeramiento de forjados con bloques de porexpan -corcho blanco- "que presentan una resistencia al fuego muy grande".
