26 de mayo de 2010

Cuento; Me Preocupo Demasiado...

Metodología :
CURSO 1ºB. CEIP JUAN RAMÓN JIMÉNEZ (TOMARES);

· Asamblea para presentar conceptos
· Presentación de las diferentes partes del cuento
· Aportaciones del alumnado a cada presentación
· Debate sobre la mejor forma de mantener las preocupaciones a raya
· Representación sobre cómo podemos espantar las preocupaciones
· Reflexión sobre nuestras propias preocupaciones
· Elaboración de un cuadernillo resumiendo las pautas para que las preocupaciones no nos agobien.

ASAMBLEA PARA PRESENTAR CONCEPTOS:

Para centrar la temática de este cuento comenzamos haciendo un simil entre una preocupación y una tomatera. El primer lugar se plantean las siguientes preguntas:
· ¿Sabes qué es una tomatera?
· ¿Cómo hay que cuidarla?
· ¿Qué fruto da una tomatera?
· ¿Qué ocurre si la cuidas bien?
· ¿Qué ocurre si no la cuidas y no le echas cuenta?
· ¿Qué comidas podemos preparar con el fruto de la tomatera?, si sólo hay un tomate, si hay tres, si hay ocho…

En general todos reconocen planta y fruto. Saben que necesita una planta para crecer y que si la cuidamos bien nos dará muchos frutos. Con ellos se podrá preparar desde una ensalada hasta sopa de tomate o carne con tomate.
También son conscientes de que si no cuidamos la planta, se morirá, desaparecerá.
Con este punto se pretende comparar la tomatera con una preocupación. Cuanta más cuente le eches más crece, si no le prestas atención desaparecerá.

PRESENTACIÓN DE LAS DIFERENTES PARTES DEL CUENTO:

1º Aclarar que es una preocupación.
2º Cada uno y una dice algo que le preocupa. Muchos hacen referencia a la muerte de algún ser querido o algún familiar enfermo/a. Pero hay muchos con preocupaciones como ponerse la vacuna, que no los recojan a la las dos del colegio…
3º Decir cómo nos sentimos cuando nos preocupamos. ¿Es un sentimiento agradable o desagradable?. Todos y todas coinciden en que es muy desagradable.
4º Físicamente nos afecta. Reconocemos los síntomas: dolor de barriga, dolor de cabeza, tristeza, mareos…

DEBATE SOBRE LA MEJOR FORMA DE MANTENER LAS PREOCUPACIONES A RAYA:
Para este apartado se proponen distintas técnicas:
1º Hablar con papá y mamá para concretar 15 minutos al día en los que hablaremos sobre nuestras preocupaciones, nadie nos interrumpirá. Fuera de esos 15 minutos no se podré hablar de ellas. La llamaremos LA HORA DE LAS PREOCUPACIONES
2º Crear un baúl imaginario donde encerrar las preocupaciones con un gran candado hasta que llegue la hora de hablar de ellas. Cada uno imaginó el suyo, eso sí, todos los candados eran gigantescos y tenían una llave de igual tamaño.
3º Las preocupaciones pueden ser muy pesadas y atosigarnos así que cuando nos molesten las echaremos diciéndoles cosas desagradables, incluso insultándolas. Sus aportaciones fueron muy variadas: ¡Tonta, vete al baúl!, ¡Fuera, no te quiero!, ¡Lárgate!, ¡No me asustas!... Algunos las empujarían o les darían un chorlito.
4ª Nos imaginamos qué aspecto puede tener una preocupación. Casi siempre de monstruito, otros la imaginaron como un superhéroe maligno.
5º Hay que estar en buena forma física para vencer a las preocupaciones así que cuando una me asalte me iré corriendo, saltaré, subiré escaleras, gritaré…
Pero si no puedo porque estoy en la cama o en el coche o en la clase, relajaré los músculos y pensaré en un lugar y un momento agradable.

REPRESENTACIÓN SOBRE CÓMO PODEMOS ESPANTAR LAS PREOCUPACIONES:

Todos los niños y niñas se levantan y representan cómo espantar la preocupación con gestos y palabras. Se arma un gran revuelo y algunos empiezan a espantar las preocupaciones de otros, lo que aprovecho para incidir en que hay personas con las que compartir nuestras preocupaciones y que nos pueden ayudar a deshacernos de ellas.
Cuando nos relajamos y pensamos en una situación agradable no querían salir de ella, querían quedarse tumbados y tumbadas, viviendo ese momento.

REFLEXIÓN SOBRE NUESTRAS PROPIAS PREOCUPACIONES:

Tras el alboroto llega la calma y la hora de reflexionar sobre qué nos preocupa realmente y cómo tratamos de ignorarlo, compartirlo incluso olvidarlo.
Elaboración de un cuadernillo resumiendo las pautas para que las preocupaciones no nos agobien.
Cada alumno y alumna elabora un cuadernillo donde:
· Escribo mi preocupación
· Dibujo qué aspecto tiene mi preocupación
· Dibujo un reloj con la Hora de las preocupaciones y me dibujo yo hablando de ellas con papá o mamá.
· Dibujo el baúl dónde guardaré las preocupaciones cuando me molesten fuera de hora.
· Escribo la receta para tener a las preocupaciones controladas.