La segunda parte de nuestro trabajo sobre la Inteligencia Emocional,versaba entorno a todos aquellos textos que pudimos encontrar con un
valor significativo sobre nuestras propias emociones y sentimientos , siendo capaces de trasladarlas hacia los demás y reconocerlas en ellos/as, para este fin se seleccionaron una series de historias (algunas muy conocidas) y cuentos , hicimos un dossier y comenzamos a trabajar en las distintas aulas, para los más pequeños utilizamos veintisiete cuentos de Violeta Monreal: "¿Qué sientes?", con los que se trabajaron las emociones de los niños y niñas de la A a la Z, por ejemplo;
A de antipatía.
B de bochorno.
C de celos.....
Aprender también es emocionante...
Las emociones juegan un papel muy importante en nuestros estudios y nuestro aprendizaje, en todas las etapas de la vida ;la escolar, la universitaria y la del aprendizaje permanente a que hoy nos obligan las responsabilidades profesionales y ejecutivas.
Dice la autora Elba L. Menecier, que hay emociones que favorecerán nuestro aprendizaje, y hay otras que lo perjudican o lo obstaculizan. A priori, podríamos decir que estados anímicos como la alegría, el entusiasmo o el coraje nos impulsan con la energía emocional adecuada para llevar adelante con eficiencia cualquier proceso de aprendizaje.Y estados anímicos como la tristeza, el miedo o la cólera perturban, obstaculizan o incluso pueden llegar a invalidar el proceso de aprendizaje.
Hay cuatro niveles en los que nuestros estados emocionales pueden afectar nuestro aprendizaje:
1)- En una etapa inicial ( predisposición, motivación, interés.)
2)- En una etapa intermedia ( perseverancia, persistencia, regularidad del estudio.)
3)- En una etapa de obstáculos (manejo de, de las dificultades, de la frustración o de la adversidad.)
4)- En una etapa final (equilibrio emocional en examen de nuestros conocimientos o en la aplicación de los mismos.)

A de antipatía.
B de bochorno.
C de celos.....
Aprender también es emocionante...
Las emociones juegan un papel muy importante en nuestros estudios y nuestro aprendizaje, en todas las etapas de la vida ;la escolar, la universitaria y la del aprendizaje permanente a que hoy nos obligan las responsabilidades profesionales y ejecutivas.
Dice la autora Elba L. Menecier, que hay emociones que favorecerán nuestro aprendizaje, y hay otras que lo perjudican o lo obstaculizan. A priori, podríamos decir que estados anímicos como la alegría, el entusiasmo o el coraje nos impulsan con la energía emocional adecuada para llevar adelante con eficiencia cualquier proceso de aprendizaje.Y estados anímicos como la tristeza, el miedo o la cólera perturban, obstaculizan o incluso pueden llegar a invalidar el proceso de aprendizaje.
Hay cuatro niveles en los que nuestros estados emocionales pueden afectar nuestro aprendizaje:
1)- En una etapa inicial ( predisposición, motivación, interés.)
2)- En una etapa intermedia ( perseverancia, persistencia, regularidad del estudio.)
3)- En una etapa de obstáculos (manejo de, de las dificultades, de la frustración o de la adversidad.)
4)- En una etapa final (equilibrio emocional en examen de nuestros conocimientos o en la aplicación de los mismos.)

Esto va muy bien.
ResponderEliminarInma