El llamamiento a bailar el 14 de febrero, denuncia el patriarcado:
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No hay nada más poderoso que el baile. Es contagioso, es sexual, te libera y nadie puede controlarlo. Por eso asusta. La mayoría de las mujeres no nos vestimos como nos gustaría. No vamos con libertad a cualquier sitio a todas las horas del día porque nos da miedo que nos ataquen, nos hagan daño, nos violen. Y cuando bailemos el día 14 la idea es romper esa jaula de patriarcado, de miedo, de intimidación en la que llevamos siglos metidas”.
Así explicaba Ensler en Londres el pasado lunes por qué ha querido que el centro de su campaña de concienciación contra la violencia de género sea el baile, un instrumento que ha visto que funciona a la perfección en las almas heridas de cientos de mujeres en Congo, donde a través de su ONG V-Day, ha creado la Ciudad de la Alegría, un centro de acogida para mujeres víctimas de abusos sexuales.
“Pero la campaña One Billion Rising no es una llamada solo a las mujeres. Nosotras no nos violamos solas. Por eso es importante que los hombres también se impliquen”.
Recién llegada de la India, donde ha sido testigo directo de la protesta espontánea que ha recorrido el país tras la muerte de una mujer violada y asesinada en un autobús a manos de cinco hombres, Ensler, de 59 años, se mostraba muy entusiasta ante la buena acogida de una campaña a la que ya se han unido 190 países, incluido España, (donde ya hay 40 eventos previstos). Cientos de ONG, asociaciones o simplemente grupos de amigas están haciendo una llamada al activismo a través de flashmobs, convocatorias de bailes colectivos en sitios públicos —en Londres se esperan cientos de mujeres moviendo sus caderas frente al Parlamento— y cadenas humanas.
Solo en Bangladesh, 25 millones de mujeres se han unido a la convocatoria. “No es casualidad que esté encontrando tanto eco precisamente ahora. Todos los problemas están conectados: la crisis económica, el cambio climático, la pobreza. Como la violencia de género, no son problemas nacionales, trascienden las fronteras. En la India he visto por primera vez la indignación también en el rostro de muchos hombres. Es responsabilidad de toda la sociedad acabar con la violencia que sufren las mujeres. Educar es una de las claves, pero para que la sociedad cambie de actitud es fundamental actuar juntos, y que eso se vea” proclamó Ensler en Londres.
Sabe bien de lo que habla, puesto que ella misma fue víctima de los abusos sexuales perpetrados por su padre, un ejecutivo respetable, en su Estados Unidos natal, y por eso ha dedicado toda su vida profesional a concienciar al planeta de la necesidad de acabar con la violencia de género.
Y elegir, además, el 14 de febrero, día de los enamorados, no es casual. La campaña le da la vuelta a una fecha extremadamente comercial, que potencia la imagen ñoña de la mujer y obliga a pensar en lo que significa de verdad amar a tu pareja. Además, ese día Ensler celebra el decimoquinto aniversario de su ONG V-Day, una de las que más ha luchado por educar contra esta plaga cuya vacuna parece aún lejos de conseguirse.
El pais.